Las nuevas generaciones ponen los pelos de punta

Image

La foto es cortesía de www.freedigitalphoto.net

A  veces siento como si los adultos viviéramos con pánico de las nuevas generaciones. Pánico al  estar experimentando y enfrentando la adolescencia de uno o varios hijos, pero también de solo pensar en el momento en el que tengan que enfrentar esta etapa del ciclo de una familia. No tengo evidencia objetiva para afirmar esto, pero estoy casi segura de que si en un auditorio lleno de padres, se les pregunta si creen que las nuevas generaciones van por mal camino o si están peor que las anteriores, habría  muchas manos levantadas a la hora de decir que así lo creen.

Tengo la sensación de que esta no es la primera vez, que una generación de adultos tiene esta precepción sobre una generación de jóvenes y me gustaría poder reflexionar un poco sobre el tema en este artículo. Hace poco tuve la oportunidad de estar en un día de conferencias organizadas por RedPapaz en donde varios expositores intervinieron en relación con diferentes temas. La gran mayoría de ellos, en algún punto de su charla, hicieron alusión a esta percepción que se tiene de las nuevas generaciones y varios de ellos coincidían en que, en general,  a través de la historia los adultos han pensado que los jóvenes van por mal camino. De alguna manera todas las generaciones de jóvenes han logrado ponerles los pelos de punta a sus padres. ¿Porqué creemos que esta generación SI es la peor de todas?

Las generaciones son definidas como grupos de personas nacidas en un rango de tiempo determinado que comparten características de comportamiento, valores y maneras de ver el mundo. ¿Pero de que dependen estos rasgos que se comparten entre los miembros de las diferentes generaciones? Para mí es claro. En gran parte (si no en su totalidad) son reflejo de las transformaciones sociales (que por cierto son lideradas por adultos). Como todos sabemos el mundo evoluciona y se transforma, así ha sido siempre. De todas estas transformaciones y movimientos hay cosas buenas y otras que no consideramos tan positivas. Es esta realidad la que tenemos que aprender  a navegar.

De acuerdo con lo anterior, cada generación plantea retos que imponen al a vez nuevos interrogantes y desafíos para los adultos que tienen la responsabilidad de educar. Así como nuestra generación impuso nuevos retos para nuestros padres, nuestros hijos lo están haciendo con nosotros.

Yo no creo que el objetivo aquí deba ser invalidar los sentimientos o pensamientos de los papás en cuanto a la incertidumbre o preocupación que produce el educar en este mundo que a veces pareciera más complicado que el mundo en el que vivieron nuestros abuelos. Lo que me gustaría proponer es que no se piense en éste como más difícil, sino como más complejo (entendiendo la complejidad no como complicado si no como algo que plantea muchas variables o elementos que hay que entender). Como no esperar un mundo complejo, cuando gracias a la tecnología y sus avances, la velocidad de los cambios es abrumadora. Como no esperar un mundo complejo cuando la sociedad se está moviendo hacia debates  tan trascendentales como el  de los derechos homosexuales, la legalización de las drogas y  la eutanasia, entre otros. Como no esperarlo cuando tenemos medios de comunicación (revistas, emisoras, series de televisión etc.) que proponen modelos a seguir bastante desviados de lo que puede ser considerado sano. Esto definitivamente plantea desafíos. Creo profundamente que como padres o educadores debemos prepararnos para sortearlos, pero con la mentalidad de educar para el mundo que tenemos actualmente, no para el mundo que tuvimos o tuvieron nuestros padres o abuelos.  

Como siempre, frente a una situación compleja, hay seres humanos que toman decisiones correctas y hay otros que no. Así como lo plantea la teoría de la selección natural, el más fuerte sobrevive. Si aplicamos dicha idea a este artículo, debemos formar niños y jóvenes que sean los más fuertes (emocionalmente, en cuanto a principios y valores y formación de carácter) para que sean los que tomen las mejores decisiones. Nuestro rol como figuras importantes en la vida de los niños y los jóvenes es el de ser mediadores entre el mundo en el que viven y su propia experiencia para que ésta sea la más satisfactoria posible.

Es cierto. Hay fenómenos que antes no se veían tan frecuentemente. Para dar un par de  ejemplos, cada vez es más común oir sobre niños con sintomas depresivos o casos de jóvenes que intentan suicidarse. Sin embargo, en mi concepto estas son reacciones (en parte) a las transformaciones sociales mencionadas anteriormente. No porque esto sea más común debemos acostumbrarnos a ello. No porque en muchos contextos se relativicen los principios y valores debemos sucumbir a promoverlos. Con los ejemplos anteriores quiero decir que como papás necesitamos adaptarnos a los movimientos de la sociedad y a sus demandas cambiantes que en mi concepto, en su mayoría, no son malas en sí mismas sino diferentes. Creo que a pesar de que a veces sintamos que el mundo es difícil (en vez de complejo) podemos siempre ver y promover el lado positivo que tiene. Yo soy testigo gracias a mi trabajo,  de que si podemos tener buenos  seres humanos haciendo buenas cosas.  Si logramos adaptarnos podremos darles las herramientas que necesiten para tomar las mejores decisiones y “sobrevivir” a la complejidad en la que nacieron.

 

 

 

“Papá no lo sabes ahora, pero te estoy observando”

El tema de esta semana no lo busqué intencionalmente como hago a veces con otros. Aunque no soy muy partidaria de promover y publicar videos sentimentales o fotos conmovedoras en redes sociales, lo que me impulsó a escribir este artículo fue un video que encontré en Facebook. Esta vez sí lo compartí (así como lo hago en mi blog) porque creí que cualquier papá o mamá debería verlo. No se si causó la misma reacción en ustedes, pero yo no pude evitar derramar un par de lágrimas. La gente que me conoce podría decir que hacerme derramar un par de lágrimas (o tal vez bastante más de un par) no es tarea difícil, pero además de esa tendencia natural a llorar fácilmente, lo que me conmovió fue la profundidad de su mensaje.

Inicialmente podría entenderse como un mensaje obvio. Los padres deben ser buenos ejemplos para sus hijos; algo que siempre se dice y se predica. Pero dejando a un lado el sentimentalismo y poniéndole un poco de análisis al tema, creo que vale la pena reflexionar sobre qué significa realmente ser un modelo o un buen ejemplo. (Para este punto es mejor que ya haya visto el video, si no lo ha hecho pare de leer y mírelo. Si no sabe inglés abajo intento traducirlo de la mejor manera posible).

El video empieza con el niño diciendo “papá no lo sabes ahora, pero te estoy observando”. Sépanlo, nuestros hijos nos están observando. No importa si tienen meses de vida, 6, 17 o 23 años. No podemos no saberlo. Lo hacen a su nivel y de acuerdo a la etapa de desarrollo en la que estén. Nos observan e interiorizan muchas cosas sobre nosotros. El ser buen ejemplo para un niño o un joven no se limita a no robar o no ser corrupto; va más allá e implica ser un buen ejemplo en lo cotidiano.

Ser un buen modelo para sus hijos o para niños que sean cercanos a usted significa, a mí parecer, mantener coherencia entre lo que se dice y lo que se hace. ¿Decimos que hay que ser positivos ante la vida pero a todo lo sacamos un pero?, ¿No queremos que cuando sean adolescentes tomen alcohol en exceso pero cada vez que tenemos la oportunidad nos convertimos en excepciones de nuestras reglas?, ¿Les decimos que no podemos manejar cuando tomamos por las razones correctas o porque el costo de la sanción es muy alto?, ¿Predicamos que hay que controlarse pero cada vez que tenemos rabia explotamos sin pensar?, ¿Decimos que debemos ser buenas personas pero criticamos sin compasión a otros, mentimos o difundimos rumores sobre otra gente?, ¿Tratamos a las personas que nos sirven con respeto y calidez?, ¿No entendemos la dependencia de los jóvenes a su celular pero cuando estamos con nuestros hijos parecemos de 15 años en ese sentido? ¿Decimos que no es bueno decir mentiras pero cuando llama alguien con el cual no queremos hablar, pedimos que digan que no estamos?, ¿Pedimos ser respetuosos pero hablamos durante todo el himno nacional de un evento solemne?, ¿Nos pasamos el semáforo en rojo porque no hay policia cerca? Como en el video, ¿Cuándo sin culpa le pegamos a un carro en el parqueadero sin que nadie nos esté viendo, nos vamos o hacemos lo correcto?

Ser un buen ejemplo implica un compromiso diario. ¿Leer esto lo abruma? Respeto y entiendo si es así, pero piense que ese sentimiento puede traducirse en un reto. Ser padres es una gran responsabilidad, pero sin lugar a dudas es también la posibilidad de poder ser mejores seres humanos por nuestros hijos y por nosotros mismos. Es la responsabilidad que adquirimos con ellos pero también con una sociedad que necesita de gente buena sin importar la profesión a la que se dedique, su religión, estrato o condición sexual. Es sin duda una oportunidad para otros y para nosotros mismos.

Personalmente pienso que está bien tener altas expectativas para nuestros hijos en cuanto a qué tipo de seres humanos queremos que sean. Para poder estar tranquilos mientras luchamos por conseguirlo y para disfrutar del proceso, debemos sentir que somos coherentes, debemos sentir la seguridad de tener la autoridad moral para “dar cátedra”. Tener autoridad moral no significa ser perfectos, significa poder saber que trabajamos en el día a día por ser mejores personas y por lograr esa coherencia.

Una columna en Psychology Today, habla de como de dos hijos de un padre alcohólico no necesariamente los dos van a repetir la historia de su padre a pesar de haber tenido ese ejemplo en sus vidas. Segura y afortunadamente en el caso del hijo que no lo repite, hubo otras influencias en su medio de las cuales aprendió modelos positivos. Es imposible negar que el contexto en el que los niños crecen también tiene un impacto en ellos; y hay casos en los que para bien o para mal es este el que tiene mayor fuerza. Aceptando lo anterior, ¿no cree que en cualquier escenario, lo correcto es que a pesar de todos los otros modelos de los que pueda aprender su hijo, él o ella sepan que en usted tiene una fuente de inspiración?

Para terminar me gustaría decir que a pesar de que el video se refiere específicamente al ejemplo de un padre a un niño, considero que cualquier persona es potencial de ser un buen modelo para un niño o un joven, no importa si usted es padre o madre, madre soltera, abuelo, tía o profesor. Si usted es importante para un niño también tiene esa responsabilidad. Puede leer muchos artículos o libros sobre paternidad y educación, pero lo más importante es serlo. Por eso lo invito a que deje de leer y practique.

Por Mariángela Rodriguez Badel
mariangelabadel@gmail.com

Traducción del video

“Papá no lo sabes ahora, pero te estoy observando. Estoy observando las cosas que haces. Estoy observando la forma como tratas a las personas, a mi, a mi mama y a mi hermana. La manera como vives tu vida esta teniendo un impacto inmenso en mi. Cuando sea mi momento de escoger una carrera y proveer para mi familia, tu ética en el trabajo estará en mi mente. El tiempo que pasas conmigo incluso haciendo algo sencillo, me va a generar un sentido de seguridad. Va a haber momentos en mi vida en los cuales mi integridad se va a poner a prueba y no voy a saber qué hacer, pero yo me voy a acordar de como tu defendiste lo que era correcto aunque hubieras podido hacer lo contrario. Yo haré las elecciones que tú haces. Por favor no tengas miedo de mostrarme tus fracasos, de mostrarme tus errores, yo voy a aprender de ellos. ¿Papá, me escuchas? Te estoy observando. Estoy observando lo que dices que crees realmente y lo que dices sobre Dios. Necesito tu ayuda para que me muestres el camino. Muéstrame que vivir la vida es algo bueno. Te estoy observando papá. Todos los días. Me estas enseñando como vivir así lo sepas o no”.

Interesante artículo sobre el llamado “sexting” en adolescentes

Enlace

Interesante artículo sobre el llamado “sexting” en adolescentes

El “sexting” es la práctica de compartir a través de las redes sociales, o entre teléfonos celulares, fotos o videos íntimos o con contenido sexual. Es necesario educar a los jóvenes en relación con las implicaciones que esto tiene.

http://www.nytimes.com/2011/03/27/us/27sexting.html?pagewanted=1&_r=2&ref=general&src=me